Y es que según el artículo 47 del Reglamento General de Vehículos, los fabricantes de automóviles pueden hacer ensayos en autopistas y otras vías para los que es necesario sobrepasar las limitaciones genéricas de velocidad, incluso hasta los 150 km/h. Ese es el único caso en el que la DGT permite que un coche vaya a esa velocidad, que de alcanzarla en cualquier otro, supondría una sanción de cien euros sin pérdida de puntos. De hecho, para evitar ser sancionados, este tipo de vehículos de pruebas deben llevar los placas rojas con las letras F.V., que corresponden a la señal V-12 del código de circulación, una en el frontal y otra en la parte de atrás.
El Reglamento establece que en estos ensayos no se pueden superar los 30 km/h sobre la velocidad normalmente autorizada para la vía. Lo que supone que en una carretera convencional estos coches pueden circular hasta 120 km/h y en una autopista lo puedan hacer hasta los 150. Además, si se trata de una vía cerrada al tráfico general, la DGT otorga un permiso específico.
La señal V12 es identificada como “placa de ensayo” y debe usarse para señalar a los vehículos que están realizando pruebas especiales o algún ensayo de investigación en las vías. Estas placas van colocadas, una adelante y otra atrás de la unidad de transporte. pic.twitter.com/axDwqkT9Oh
— Fulgencio Guerrero (@Tacograferos) August 4, 2021
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