A su vez desde 20Minutos explican que esta práctica «continúa en auge con previsión de crecer entre un 15% y un 20% anual a nivel global hasta 2026, según la consultora Boston Consulting Group» y esto ha hecho que las grandes marcas apuesten también por ello, incluyendo esta opción en sus tiendas, como han hecho ya Zara, Ikea y Apple.
La forma de hacerlo es entregando un cheque con dinero para gastar en sus tiendas, a aquellos clientes que entreguen productos ya usados y comprados con anterioridad en sus tiendas que después venderán en un «apartado especial dentro de sus páginas webs con descuentos que, en ocasiones, superan el 50%», explican desde el mismo medio.
Esto les beneficia porque además de saber que es ahí donde están los clientes, «consiguen crear una imagen de empresa sostenible preocupada por el planeta y este tipo de servicios puede provocar una mayor lealtad de los clientes a la marca«, cuenta Susana García profesora de EAE Business School en 20Minutos.
Y es que con esta fórmula las dos partes ganan:«El vendedor se beneficia de la confianza y reputación de la plataforma a través de la cual ofrece sus productos, y el comprador asume cierta garantía al hacerlo a través de ella», explica la experta. Además de la garantía que supone para el comprador, que asume que estando una marca detrás la compra, «se garantiza una mayor calidad de los productos».
Desde la Universidad Europea hablan de algunas otras ventajas de este tipo de compras:
MÁS SOBRE: