También ha habido quién ha contado sus propias experiencias, insistiendo sobre todo en que el personal de hostelería no se limita a servir, sino que en la mayoría de los casos acompaña. Como este usuario que comenta: «A mí hace tiempo me compensaba ir al bar a tomar infusiones, era más barato hablar con el camarero que una terapia psicológica. De hecho, lo hacía mejor que mi psicóloga…», algo que alguien apostilla con sentido del humor, escribiendo «Él también me contaba su vida».
Incluso ha habido quién ha añadido alguna que otra prestación a las citadas por el hostelero: «Que apunte servicio de WC y aire acondicionado o calefacción, según el tiempo, y casi lo tendríamos todo».
O este otro comentario que va bastante más allá personalizando: «Pues como mi Argimiro. Pero él, además, nos hace un chequeo médico: huy, qué pálida estás hoy, siéntate junto a la ventana para que te dé el sol; huy, hoy tienes ojeras, no has dormido bien, te pondré un solo cargadito; huy, esos coloretes dicen que Carlitos ha vuelto. Un vinito».Y es que sin duda la consumición que oferta el propietario es mínima y los servicios ofrecidos muchos.
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