Tras ser detenida y prestar declaración judicial, la pareja se mostró colaborativa con la prensa, asegurando ambos que eran inocentes y que colaborarían con la Justicia para esclarecer y cerrar el caso. No obstante, medios como ABC han compartido información sobre hechos que ocurrieron durante la detención.
Al parecer, Arantxa Palomino protagonizó un intento autolítico en los calabozos de Tres Cantos, razón por la que fue trasladada al Hospital de La Paz. En este trayecto el mismo medio asegura que esta expresó unas llamativas declaraciones: «Si llego a saber que pasa esto hubiese incinerado a mi tía, así nadie se entera y nada de esto hubiese pasado, que no soy gilipollas«.
De igual manera, manifestó el deseo de su familia de «ser enterrada en el pueblo junto a su marido«, algo que trataron de cumplir. Seguramente no podían imaginar que la situación se les iba a volver en contra un año después de la muerte de esta. Fue el hermano de Isabel, residente en Asturias, el que luchó para que se investigara la muerte de su hermana, pues no se fiaba de la pareja.
«Me llaman asesina porque todos querían el dinero de mi tía«, manifestaba Arantxa. Esta ha tenido que explicar los movimientos de dinero en la cuenta de Isabel y los cambios repentinos en el testamento de esta un mes antes de su muerte.
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