No obstante, el detalle del nombre se lo guardó hasta el final y no ha sido hasta el nacimiento cuando la pareja lo ha revelado públicamente. Un nombre muy especial no solo por lo peculiar que resulta, sino también por su significado.
De origen quechua, Yanay viene a significar «mi amada» o «mi morenita». Aunque, teniendo en cuenta los genes rubios de sus papás, algo nos dice que muy «morenita» no será. Puede que aquí nos resulte poco común, pero lo cierto es que es un nombre muy habitual en Perú. Además, es capicúa, por lo que puede leerse de la misma manera al derecho y al revés.
El abanico de nombres que barajaban se lo guardó a buen recaudo durante el embarazo, pero esta siempre confesó que no sería un nombre muy corriente. Cumpliendo con su palabra, ha llamado a su hija con un nombre cuya etimología relaciona a mujeres con un carácter dulce y que son muy amadas por los que la rodean.
De esto último no nos cabe duda, y es que Yanay es la primera hija de la pareja, pero también la primera nieta para los cuatro abuelos, por lo que amor no le va a faltar.
En sus redes Edurne ha querido agradecer todas las felicitaciones recibidas por la llegada de su hija. «No podemos ser más felices con nuestra bebita Yanay«, expresaba junto a una imagen de su salida del hospital. Además, aprovechaba para dedicar unas bonitas palabras a su pareja, quien ha estado con ella en todo momento: «Gracias amor por quererme tanto, cuidarme tanto y por el mejor padre del mundo«.
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