Tanto es así que tras haber permanecido cerrada durante unos meses por la pandemia, el 28 de mayo pudo reiniciar su actividad con la llegada de la fase 2 de desescalada, procediendo a la reapertura de 25 de sus tiendas.
A partir del jueves 4 de junio, la empresa reabrirá otros diez establecimientos, cubriendo así el 75% de su superficie de venta a la espera de Madrid y Barcelona, cuyos territorios se encuentran aún en fase 1.
La previsión actual es que las 12 tiendas restantes vuelvan a abrir a finales de junio.
Cuando vendes el 50% de su stock en solo un mes, tras haber pasado dos meses cerrado sin compra online, es que algo has hecho bien.
Éste es el caso de Primark, cuyo modelo productivo podría servir de inspiración a otros negocios, no tanto por lo que venden, sino por cómo lo venden. Tras las pérdidas por la crisis sanitaria, toca reinventarse o morir.
Por otro lado, un segundo factor clave en la recuperación ha sido la densidad de clientes por tienda.
Si bien es cierto que las limitaciones de aforo son un handicap, la gran superficie de estos establecimientos en relación al volumen de compra de los clientes sigue dando balances positivos.
No obstante, esto es solo poder de marca, ya que la Confederación Española de Comercio (CEC) ha asegurado recientemente que el pequeño comercio de proximidad se ha convertido en la opción más segura para los consumidores, al menos durante la desescalada.
En todo caso, la gente buscará un equilibrio entre seguridad sanitaria y precios económicos que les permitan salir del bache, por lo que Primark pasa a ser una opción a tener en cuenta.